El 20 de noviembre de 2025, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) cuestionó públicamente un esquema de restricciones al ejercicio del periodismo en Villa María por parte de la Municipalidad que conduce el intendente Eduardo Accastello.
En aquel pronunciamiento, se advertían posibles condicionamientos vinculados al acceso a la información pública, al manejo de la pauta oficial y a limitaciones en la circulación de contenidos.
Aquellas observaciones, formuladas en su momento, volvieron a instalarse de manera recurrente en el debate local, en torno a la relación entre poder político, financiamiento estatal de los medios y autonomía periodística.
En ese escenario, el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren) Villa María ha sostenido en los últimos tiempos una agenda de fuerte confrontación con el Gobierno nacional de Javier Milei, a raíz de la derogación del estatuto del periodista. Sin embargo, no se registran posicionamientos públicos recientes del gremio respecto del esquema de distribución de pauta oficial en el ámbito municipal que conduce Eduardo Accastello.
La cuestión de fondo remite a un problema estructural: el uso de la pauta oficial como herramienta de política pública, pero también como mecanismo de subordinacion —explícito o implícito— del sistema de medios. En ciudades intermedias, donde la escala económica limita la independencia financiera de los medios locales, la distribución de esos recursos adquiere un peso particularmente sensible.
En Villa María, los datos de ejecución presupuestaria correspondientes a los primeros cuatro meses del año muestran una concentración significativa de recursos en medios de alcance provincial o nacional.
Según esos registros, Radiodifusora del Centro S.A. (LV3) habría recibido alrededor de 60 millones de pesos entre enero y abril. En el mismo período, La Voz del Interior figura con aproximadamente 59 millones de pesos, mientras que Telecor S.A.C.I. (Canal 12) habría percibido cerca de 29 millones de pesos.
En conjunto, se trata de una asignación cercana a los 150 millones de pesos en cuatro meses, direccionados por Accastello hacia tres medios con sede fuera de la ciudad, que solo le reportan beneficios personales a su figura politica a costa del dinero de los vecinos.
El dato abre una lectura que excede lo contable. La concentración de recursos en actores mediáticos externos tensiona la relación entre la inversión pública local y el retorno informativo en el territorio que la financia. En términos políticos, la cobertura suele concentrarse en la figura del intendente local, y con menor desarrollo de contenidos vinculados a la dinámica general de la ciudad.
En ese marco, el debate por una eventual ordenanza que establezca criterios claros, públicos e igualitarios para la asignación de pauta oficial aparece como un punto recurrente de la democracia de la ciudad. No solo por una cuestión de transparencia administrativa, sino por la definición del modelo de sistema de medios que el Gobierno decide sostener con dinero público.

Los ensobrados de siempre , a cambio de posicionar a Ali Baba como un gran intendente , por supuesto que por más pauta este delincuente y tus secuaces, ya se van …