El dirigente radical Marcos Carasso presentó su renuncia al cargo que ocupaba en el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Córdoba, luego de declarar como imputado en la denominada causa Pami, que investiga una presunta defraudación millonaria contra la obra social de los jubilados.
La dimisión se produjo en medio de una fuerte presión política y judicial. Según distintas versiones que circularon en el ámbito político cordobés, el senador nacional Luis Juez le habría solicitado apartarse de sus funciones hasta que logre aclarar su situación procesal ante la Justicia Federal.
Carasso ocupaba un cargo dentro del Tribunal de Cuentas con una remuneración mensual que, según fuentes oficiales, ascendía a $3.979.733,89. Tras prestar declaración ante el juez federal Carlos Ochoa y el fiscal federal Rodolfo Cabanillas, el ex diputado aseguró que no participó de ninguna maniobra que haya provocado un perjuicio económico al Pami y sostuvo que buscará demostrar su inocencia cuando avance la investigación.
La causa analiza presuntas irregularidades en prestaciones médicas y una posible defraudación que, de acuerdo con versiones extraoficiales, podría alcanzar los $1.400 millones.
