La novela radical cordobesa parece no tener fin. Cuando todavía resuenan las disputas por el control del partido, Carlos Briner y Ramón Mestre vuelven a mover sus fichas y llevan el conflicto a la Justicia Electoral.
El reclamo tiene un destinatario concreto: Matías Gvozdenovich, titular del Comité Central, a quien le exigen convocar a elecciones internas para definir las candidaturas de 2027.
Detrás de la discusión reglamentaria aparece la verdadera disputa: quién tendrá la lapicera para ordenar el radicalismo y definir su estrategia electoral. Las señales de respaldo a Rodrigo De Loredo como candidato a gobernador anticipan una pelea que algunos dirigentes no están dispuestos a dar por resuelta.
Briner y Mestre reclaman competencia interna. La conducción, mientras tanto, enfrenta una presión creciente. En la UCR cordobesa, el 2027 todavía queda lejos en el calendario, pero la pelea por las candidaturas ya está instalada.
