¡Se viene otra vez la rosca! En los pasillos de la política villamariense ya empiezan a mover las fichas para 2027. Y en Construir VM, el espacio que tiene como principales referentes a Darío Capitani y Karina Bruno, nadie quiere quedarse afuera.
La cuenta del oficialismo es sencilla: Eduardo Accastello necesita dividir a la oposición para ganar. De un lado necesita a Capitani y del otro, al peronista disidente Manuel Sosa.
Dos candidaturas que, según los cálculos oficialistas, difícilmente alcancen para destronar al intendente, pero útiles para segmentar el voto opositor. ¡Negocio redondo para Accastello!
Ahora bien, ¿quién se pone el traje de candidato? Según una fuente del antiguo espacio amarillo, Capitani volvería a competir por la intendencia. Aunque también podría conseguir un lugar en la lista sábana para la Legislatura y dejar la pelea municipal en otras manos.
Y ahí aparece su socia, Karina Bruno. La legisladora gana protagonismo y podría convertirse en la candidata a intendenta del espacio. La estrategia no sería necesariamente ganar el municipio, sino repetir la jugada de Capitani: meter concejales propios y tribunos de cuentas. Traducido al castellano político: conseguir bancas y tener voz propia para hacer negocios.
En algún momento fantasearon con el respaldo del gobernador Martín Llaryora, con Capitani como su candidato en Villa María. Pero esa posibilidad parece haberse evaporado.
La transversalidad del cordobesismo los benefició con el cambio de camiseta de Bruno: quien pasó de ser opositora a oficialista en un abrir y cerrar de ojos.
También quieren evitar repetir la amarga experiencia de Felipe Botta y Pablo Perret. Aspiran a ingresar un bloque propio, sin depender de dirigentes que después no respondan políticamente al espacio.
La fuente consultada asegura que Capitani no eligió a Botta y Perret al azar: habría visto en ellos a dirigentes con escasa capacidad de construcción política y pocas posibilidades de crecer.
Se presentarán ante los vecinos como una oposición “propositiva”: que acompaña lo que consideran correcto y cuestiona lo que no, ofreciendo alternativas superadoras.
Construir VM tiene dificultades para venderse como oposición, ya que durante la gestión de Accastello acompañaron decisiones centrales y le garantizaron mayorías tanto en el Concejo Deliberante como en el Tribunal de Cuentas.
¡La carrera ya empezó y todavía falta bastante para las urnas!
