En Villa María, el gobierno del intendente Eduardo Accastello utiliza la pauta oficial —dinero público— como herramienta de presión y disciplinamiento de medios, premiando alineamientos y castigando la crítica.
La distribución discrecional está a cargo del secretario de Gobierno, Marcos Bovo, con el visto bueno final del intendente. La pauta no siempre se centra en difundir actos de gobierno: también aparece como una herramienta para comprar silencios. En lo que va de 2026, la Municipalidad lleva gastados casi $487 millones. Y queda una cifra similar para lo que resta del año.
La tendencia de Accastello a superar lo presupuestado en propaganda no es nueva. En 2025, un año no electoral, se patinó aproximadamente $1.300 millones. Dinero que sale del bolsillo de los vecinos, no del intendente.
El mayor caudal de fondos se destina a medios de fuera de Villa María. Plata que se va y no vuelve. Muchos de esos medios realizan nula cobertura sobre la ciudad y aparecen para elogiar al intendente cada muerte de obispo, con un costo alto para los villamarienses que pagan la factura.
Dentro del ecosistema local, el mayor beneficiario es El Diario del Centro del País, administrado por la Cooperativa de Trabajo Comunicar Ltda., que recibió aproximadamente $75.789.000 desde enero de 2026 a la fecha.
Le sigue Radio Villa María, con un total aproximado de $43.000.000. Una emisora que se adjudicaban al propio Accastello y a su esposa, la legisladora Verónica Navarro, y que en la actualidad es propiedad del empresario cordobés Bernardo Sosa Barreneche, hermano del actual subsecretario de Pequeñas y Medianas Empresas del gobierno de Martín Llaryora, Cristian Segundo Sosa Barreneche.
En tercer lugar aparece el portal Villa María Ya, heredado por Alexis Rinero, actual asesor en la Legislatura de Karina Bruno, con aproximadamente $37.400.000.
Luego aparece Andrés Ferreras, propietario de Villa María Vivo y corresponsal de La Voz del Interior, con un monto de $27.000.000.
En quinto lugar, La Cooperativa de Provisión de Servicios de Comunicación Social Compartir Ltda., que emite la señal televisiva C20 Villa María, directamente vinculada a Miguel Olaviaga, percibió aproximadamente $26.100.000.
Por último, Informar S.A., que edita el diario Puntal Villa María, recibió aproximadamente $15.750.000.
La cuestión central no es solamente cuánto se gasta, sino cómo se distribuye. La discrecionalidad y la falta de reglas claras permiten que el dinero público termine en manos de medios que, en muchos casos, no realizan una cobertura periodística significativa de la ciudad.
Medios que son verdaderos fracasos periodísticos reciben muchísimo dinero público. Plata que sale del bolsillo de los contribuyentes y no del intendente Accastello.
