Saltar al contenido

Menú
  • Inicio
  • Locales
  • Villa Maria
  • Provinciales
  • Nacionales
  • Mascotas
  • Redes Sociales
Menú

Pasaron siete Mundiales y Accastello, sigue jugando el mismo partido

Publicada el junio 2, 2026junio 2, 2026 por Soyvillanueva

Eduardo Accastello llegó al Concejo Deliberante de Villa María en 1991. Desde entonces pasaron ocho presidentes, decenas de gobernadores, siete Copas del Mundo y varias generaciones de villamarienses que crecieron, estudiaron, trabajaron y formaron una familia viendo siempre el mismo apellido en algún despacho del poder.

Concejal. Intendente. Diputado nacional. Ministro provincial. Otra vez intendente. Y otra vez candidato a seguir siendo el hombre que decide sobre el dinero público de los villamarienses.

Otros nombres cambian, Accastello sigue…

Sus seguidores suelen responder con un argumento automático: “la gente lo vota”. Es cierto. También es cierto que la democracia no fue creada para fabricar dirigentes eternos, sino para garantizar alternancia, renovación y controles.

Cuando una ciudad pasa más de tres décadas orbitando alrededor de una misma figura política, algo deja de funcionar. No es normal. No debería ser normal. La política empieza a parecerse más a una pyme familiar que a una democracia moderna.

Los funcionarios cambian de silla, los aliados cambian de camiseta, los discursos se reciclan y las promesas se actualizan. Pero el conductor sigue siendo el mismo: Accastello.

Y eso debería preocupar incluso a quienes lo apoyan.

En Argentina muchos señalan a Gildo Insfrán como el símbolo de la permanencia interminable en el poder. Sin embargo, mientras miran a Formosa, pasan por alto un fenómeno local que lleva más de 35 años construyéndose delante de sus ojos.

La diferencia es que uno gobierna una provincia. El otro convirtió a Villa María en el centro permanente de su carrera política.

Después de siete Mundiales, la discusión ya no pasa por Accastello. La discusión es qué le pasó a la política villamariense para no poder generar una alternancia al peronismo.

Cuando una sociedad llega al punto de creer que un dirigente es insustituible, el problema ya no es del dirigente. Es la democracia misma la que empieza a quedarse sin aire.

Y cuando la democracia se queda sin aire, los que pierden nunca son los políticos.

Pierden los ciudadanos.

Comparte este contenido

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas recientes

  • Perret quedó en el centro de la polémica: La Territorial desmintió que Juez haya bendecido una candidatura
  • La operación que delata la preocupación de Accastello
  • Tagni reposiciona a Alexis Aguilar y Justina Pucci ocupa la Asesoría Letrada
  • Pasaron siete Mundiales y Accastello, sigue jugando el mismo partido
  • La visita de Juez a Villa María dejó una interna inesperada y fuertes reproches hacia Perret
¿QUIENES SOMOS? CONTACTO¡SÍGUENOS!
©2026 | Construido utilizando WordPress y Responsive Blogily tema por Superb