En Villa María la corrupción ya no necesita esconderse.
Le alcanza con el silencio.
Mientras los vecinos pagan tasas cada vez más caras, una presunta cooperativa sin antecedentes conocidos, domiciliada en la casa de Juan Pablo Scibaldi y prácticamente invisible para la opinión pública, facturó más de 606 millones de pesos a la Municipalidad de Villa María mediante contrataciones directas.
Y nadie quiso explicar nada.
Ni el concejal Manuel Sosa.
Ni el tribuno de cuentas Maximiliano Romero.
Ni los funcionarios del intendente Eduardo Accastello.
Todos sabían.
Todos callaron.
Lo prometido es deuda. El fin de semana pasado adelantamos que íbamos a revelar quién era “El Enigmático de la Semana”: un viejo conocido de los villanovenses y de la obra pública local. Un hombre señalado durante muchos años como el presunto testaferro del ex secretario de Obras Públicas Carlos Alberto Piccolini en tiempos del ex intendente Natalio Graglia.
Estamos hablando de Juan Pablo Scibaldi.
Un nombre históricamente vinculado a denuncias de sobreprecios en obra pública, facturaciónes millonarias al Estado y relaciones políticas que atravesaron distintos espacios partidarios sin que jamás existiera una investigación judicial seria en la cuestionada Justicia local.
Scibaldi también será recordado por otro episodio escandaloso: tras la salida del gobierno de Graglia, se presentó en la Municipalidad con una montaña de facturas que superaban los 100 millones de pesos y que, según afirmaba, correspondían a deudas del Estado municipal.
Pero la historia no termina allí.
Porque Scibaldi nunca dejó de tener terminales políticas.
Fue compañero de militancia de Manuel Sosa durante las campañas de 2007 y 2011 que impulsaba a Raúl Costa como candidato a intendente. Incluso ocupó cargos dentro del Partido Villamariense, el mismo espacio con el que Sosa compitió electoralmente en los últimos comicios municipales.

También es primo del concejal radical Felipe Botta, quien en los últimos días aseguró desconocer este esquema de contratación de fondos públicos.
Sin embargo, quienes sí conocían perfectamente cómo funcionaba el engranaje eran otros actores del sistema político local.
Cuando terminó la gestión Graglia, Scibaldi encontró una puerta abierta en el gobierno de Accastello: Rubén Aquiles, actual Subsecretario de Servicios Públicos, un dirigente que años atrás denunciaba públicamente presuntos hechos de corrupción en las gestiones kirchneristas de Accastello y que además mantenía una histórica cercanía política con Raúl Costa.
Aquiles y Scibaldi se conocían de aquellos años de militancia.
Y fue entonces cuando la vida los volvió a encontrar en lugares distintos: Aquiles, convertido en funcionario de Eduardo Accastello; y Scibaldi, ya lejos de aquellos años en los que era señalado como el principal proveedor de obra pública de la Municipalidad de Villa Nueva.
Fue en ese contexto cuando apareció la “Cooperativa de Trabajo 26 de Septiembre Ltda.”, inscripta el 13 de agosto de 2021 y con domicilio en José Martí 422, la vivienda familiar de Juan Pablo Scibaldi.

Según reconstruyó este medio, la cooperativa habría sido creada originalmente para operar en Villa Nueva. Pero permaneció guardada en un cajón durante años.
Una cooperativa prácticamente desconocida para la ciudad. Sin estructura visible. Sin antecedentes relevantes en el rubro. Sin actividad pública reconocida. Con redes sociales abandonadas y escasa información institucional.
Pero con un cliente excepcional: la Municipalidad de Villa María.
Los números son obscenos.
En 2024 comenzó cobrando 12.7 millones de pesos.
En 2025, ya consolidada dentro del esquema municipal, facturó casi 333 millones.
Y en 2026, tanto Sosa como Romero se negaron a brindar información completa a Soy Villa Nueva.
Romero directamente eligió no responder.
Sosa se refugió en formalismos administrativos, sin ofrecer garantías de que la información requerida por este medio finalmente fuera entregada.
La transparencia terminó justo donde empezaban los números incómodos.

Sin embargo, este medio pudo confirmar que el 13 de enero de 2026, mediante la orden de compra 00301, la cooperativa percibió 65.187.800 pesos por mantenimiento de espacios verdes en distintos sectores de la ciudad.
Todo por contratación directa.
Si ese ritmo se mantuvo durante los meses siguientes, la proyección parcial arroja cifras impactantes: más de 260 millones de pesos solamente en lo que va del 2026.
En total, la estructura vinculada a Scibaldi ya habría facturado más de 606 millones de pesos al municipio.
Si, leyo bien: Seiscientos seis millones de pesos.
Mientras tanto, los dirigentes opositores: Sosa y Romero, encargados de controlar al poder cobran salarios superiores a los 4.1 millones de pesos mensuales.
Y aun así, no hubo denuncias judiciales.
No hubo conferencias.
No hubo pedidos públicos de investigación.
No hubo videitos indignados en redes sociales.
Nada.
Según fuentes consultadas por este medio, un ex trabajador aseguró que Scibaldi conservaría apenas el 30% de las ganancias y que el resto “iría hacia arriba”, aunque no pudo precisar destinatarios concretos.
La Justicia calla.
La oposición calla.
Y los millones que aportan los vecinos siguen circulando.
En cualquier democracia sana, un esquema de contrataciones directas por más de 606 millones de pesos habría provocado pedidos de informes, investigaciones judiciales y un escándalo político de dimensiones.
En Villa María apenas produjo silencio.

No conocia el caso, no voy a pagar mas impuestos hasta q Acastello y sus complices se presenten en la justicia, hay denuncias sobre su accionar hace años, lo encubrieron y sigue robando, es una verguenza como esta’ abandonada la ciudad, sucia, insegura, drogas y el muy crapula desvia los fondos para sus bolsillos y el de sus secuaces, es multimillonario y nosotros seguimos tirando del carro, solo deseo q se pudra el la carcel, el y toda la runfla de delincuentes……..estoy muy enojada, este sinverguenza tiene q caer, no puede seguir en el municipio, ES UN ZURDO MAFIOSO, ME DA ASCO.
Terrible corruptos todos hasta la. Justicia debe estar comprometida que nadie investiga nada para cuando las declaraciones de como se icieron millonario nunca ficha limpia se nos cagan de risa