Una denuncia presentada en la Justicia provincial de Villa María abrió un frente delicado dentro del propio Ministerio Público. La fiscal Juliana Companys impulsó una investigación contra su par, el fiscal René Bosio, por presuntas maniobras de corrupción, coacción y manipulación de causas penales.
La presentación quedó radicada en el Juzgado de Control a cargo de María Soledad Dottori, en el marco de un pedido de investigación jurisdiccional previsto por el Código Procesal Penal. Según trascendidos, el expediente incluiría testimonios, registros audiovisuales y conversaciones que apuntan a un posible esquema de intervención indebida en expedientes judiciales.
El dato político es inevitable: no se trata de una disputa menor ni de un cruce aislado. La denuncia expone tensiones internas en el sistema judicial y vuelve a poner en discusión los mecanismos de control sobre funcionarios con poder de decisión en causas sensibles.
De avanzar la investigación, el caso podría escalar a instancias institucionales superiores, con impacto no solo en el plano judicial sino también en el escenario político local, donde la credibilidad de las instituciones vuelve a quedar bajo la lupa.
