La reciente designación de la ex diputada radical Soledad Carrizo como vocal del Directorio del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) en representación del Poder Ejecutivo volvió a mover las piezas dentro del tablero político cordobés, particularmente en la Unión Cívica Radical, donde la decisión generó lecturas internas de distinto tenor.
El INAES, organismo encargado de regular y supervisar el sistema de cooperativas y mutuales en la Argentina, aparece nuevamente atravesado por dinámicas políticas que exceden lo estrictamente técnico.
En ese contexto, en los últimos días comenzó a circular la versión de que el ex candidato a intendente radical Gustavo Bustamante podría ser considerado para ocupar un cargo dentro del mismo organismo, con respaldo de sectores vinculados a La Libertad Avanza en Córdoba. Se trata, por ahora, de trascendidos sin confirmación oficial, aunque con impacto en el plano político local.
Bustamante es una figura que divide opiniones dentro y fuera del radicalismo. Su trayectoria reciente en el Concejo Deliberante de Villa María volvió a quedar en el centro de la escena por un hecho político que aún genera debate: su postura inicial en contra de la privatizacion de la histórica Plaza Ocampo y el cambio posterior de su voto en el recinto, que terminó acompañando la iniciativa. Para sus defensores libertarios, aquel episodio no alteró el resultado final —la plaza continuó siendo pública— y se trató de un “traspié político” sin mayores consecuencias. Para sus críticos, en cambio, marcó una contradicción difícil de soslayar.
A nivel provincial, sectores cercanos a La Libertad Avanza destacan su capacidad de trabajo, mientras que en Villa María persisten cuestionamientos más severos sobre su coherencia política.
En este escenario, su eventual desembarco en el INAES, de concretarse, no sería un hecho administrativo más sino un movimiento con implicancias en la reconfiguración de alianzas entre radicalismo y libertarios de Villa María. Por ahora, todo transcurre en el terreno de las versiones. Pero en política, incluso los rumores suelen anticipar los movimientos que todavía no terminan de formalizarse.
