El lunes 9 de febrero, desde Soy Villa Nueva se presentó una nota formal dirigida al intendente de Villa Nueva, Ignacio Tagni, solicitando información detallada sobre la ejecución del presupuesto municipal destinado a publicidad y propaganda durante el año 2025 y enero de 2026. El planteo es claro: conocer cómo y en qué se gastaron los fondos públicos asignados a comunicación institucional.
El pedido apunta a establecer qué montos fueron destinados a cada medio de comunicación, cuáles son locales y cuáles pertenecen a otras ciudades, qué campañas se ejecutaron y bajo qué criterios se definió la distribución de la pauta oficial. Se trata de información pública básica, vinculada al uso de recursos que no pertenecen a ningún funcionario en particular, sino a toda la comunidad.
El debate se intensificó luego de confirmarse que el presupuesto en publicidad y propaganda pasará de 19 millones de pesos en 2025 a 50 millones en 2026, lo que eleva el total proyectado a cerca de 70 millones de pesos en apenas dos ejercicios. El incremento es significativo y, por lo tanto, exige explicaciones proporcionales.
Sin embargo, a doce días de la presentación formal, el intendente Ignacio Tagni no ha brindado respuesta pública ni ha transparentado el detalle de esos gastos. El silencio oficial frente a un requerimiento institucional no puede interpretarse como una cuestión menor. La transparencia no es opcional ni depende de la conveniencia política del momento.
El próximo paso anunciado será notificar a los miembros del Tribunal de Cuentas. En ese órgano, el oficialismo cuenta con mayoría a través de Sofía Nocotra Bottaro y Cesar Giordano, mientras que la oposición cuenta con Adriana Allasia de Cavagnero. Esa instancia será el paso previo a la eventual interposición de un amparo judicial para garantizar el acceso a la información pública.
Ignacio Tagni llegó al gobierno municipal prometiendo transparencia y cercanía con los vecinos. La negativa o demora en informar cómo se distribuyen decenas de millones de pesos en publicidad oficial tensiona ese compromiso inicial. No se trata de cuestionar la necesidad de comunicar actos de gestión, sino de exigir rendición de cuentas ante los vecinos.
En toda administración pública, la opacidad en el manejo de los fondos públicos, es el terreno fértil donde pueden prosperar hechos de corrupción. La mejor herramienta frente a cualquier sospecha es la publicidad de los actos de gobierno.
