La compañía Río Uruguay Seguros (RUS) le bajó el pulgar al reclamo presentado por Marisa Isabel Gauna, madre del funcionario municipal Leandro Bussolino. ¿El motivo? Discordancias y contradicciones en la denuncia por un accidente en el que la moto involucrada era una Honda Biz, pero ante el seguro apareció una Keller 110. ¡Casi nada!
La aseguradora no encontró pruebas suficientes para respaldar el siniestro y rechazó la cobertura. Y acá viene lo más escandaloso: Bussolino no apeló el rechazó de la aseguradora, pero tampoco se hizo cargó de los daños ocasionados.
¡Una maravilla! Circulaba sin el seguro obligatorio vigente y, encima, se niega a pagar los destrozos. Del otro lado, un trabajador damnificado sigue esperando que alguien le dé una respuesta y le repare la motocicleta.

Pero este relato de impunidad, no termina acá. El intendente Eduardo Accastello le tenía preparado otro capítulo: mediante el Decreto 444/2026, lo designó Inspector de Defensa Civil, categoría 10. ¡De una denuncia por circular sin seguro obligatorio y una tentativa de estafa, a un puesto municipal de inspección!
Y en esta comedia tampoco podía faltar Guadalupe Vázquez, que negó públicamente el vínculo de Bussolino con el municipio, y su firma apareció estampada en el decreto que oficializó su pase.
Además, Bussolino organiza actos políticos con su marido, Gustavo “Cartucho” Vilchez, que también es funcionario municipal.
Así funciona el curioso mundo de la politica villamariense. Algunos funcionarios, para dar explicaciones se hacen los distraídos; pero para repartir cargos, aparecen rapidísimo.
La aseguradora rechazó el reclamo, el funcionario no apeló y el trabajador sigue esperando.
