La comunidad de Villa Nueva conmemoró el 20° aniversario del fallecimiento del padre Hugo Salvato con una emotiva misa en su memoria, de la que participaron vecinos y autoridades locales.
Durante la ceremonia, oficiada por el padre Sergio, se destacó el legado de quien fuera un referente social y religioso clave para la ciudad, reconocido por su compromiso con los sectores más vulnerables.
Nacido en Italia como Paolo Salvato, llegó a la región en 1965 como misionero de la Orden de los Pasionistas y desarrolló gran parte de su obra en la Quinta de San Ignacio, donde impulsó espacios de contención y acciones solidarias.
A dos décadas de su fallecimiento, ocurrido el 17 de marzo de 2006, su figura continúa presente en la memoria colectiva, siendo recordado por su vocación de servicio y su aporte a la comunidad.

