El tablero político del departamento San Martín comenzó a moverse en las últimas semanas a partir de decisiones que se gestan en el entorno del gobernador Martín Llaryora. Según trascendió desde fuentes vinculadas al Centro Cívico, Natalio Graglia dejó de ocupar la Subsecretaría de Municipios de la Provincia y pasará a desempeñarse dentro del ERSEP (Ente Regulador de Servicios Públicos).
El movimiento no es menor si se analiza en clave territorial. Durante años, Graglia construyó un esquema de poder con fuerte influencia en Villa Nueva y en parte del departamento San Martín. La salida de un cargo estratégico dentro del organigrama provincial implica, en los hechos, una pérdida de centralidad dentro de la estructura política del oficialismo cordobés.
De acuerdo a versiones que circulan en ámbitos políticos, el vínculo que el dirigente villanovense logró mantener con el ministro Manuel Calvo habría sido determinante para evitar un desplazamiento mayor dentro del esquema institucional. En algunos sectores del peronismo provincial incluso se mencionaba la posibilidad de que terminara en la Defensoría del Pueblo junto a Orlando Arduh, un destino que muchos consideran como un virtual retiro de la primera línea política.
A pesar de este cambio, parte de la estructura política vinculada a Graglia continúa dentro del esquema provincial. Sus colaboradoras Romina Bruno y Mauro Bizzarri siguen integrando el organigrama del gobierno cordobés, mientras que Franco Graglia se mantiene como contratado en la Legislatura, aunque se desconoce que labor realiza.
En paralelo, comienza a tomar fuerza otra figura dentro del mapa político regional. El ex intendente Marcelo Frossasco aparece cada vez más activo en la dinámica política del departamento y particularmente en Villa Nueva, donde distintos sectores lo señalan como uno de los dirigentes que podría asumir mayor protagonismo dentro del peronismo alineado con Llaryora.
En ese armado, su vínculo con el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, y el trabajo territorial junto al concejal Angelo Valenzano comienzan a delinear un nuevo esquema de construcción política que buscaría fortalecer la presencia provincial en la ciudad.
La eventual consolidación de Frossasco como referente del espacio implicaría, en los hechos, el fin del predominio político que Graglia ejerció durante años en el territorio. De concretarse ese escenario, el liderazgo dentro del peronismo local pasaría a compartirse o incluso a redefinirse bajo una nueva lógica de conducción.
Mientras el peronismo atraviesa un proceso de reordenamiento interno y aún no logra consolidar una figura de consenso con volumen electoral, el actual intendente Ignacio Tagni aparece, por ahora, con un escenario político relativamente despejado de cara al futuro.
