La Municipalidad de Villa Nueva analiza la posible apertura y extensión de la Costanera en el tramo ubicado detrás del Puente Carretero, una iniciativa que, de concretarse, implicaría una intervención de magnitud en un sector lindante al barrio privado Los Algarrobos.
Según pudo saber este medio, la propuesta contemplaría el corrimiento del perímetro del barrio cerrado aproximadamente diez metros, a fin de garantizar la continuidad del espacio público ribereño. La eventual modificación requeriría acuerdos con el sector privado y evaluaciones técnicas vinculadas a la seguridad, el impacto urbano y la situación dominial de las tierras involucradas.
La iniciativa ya genera interrogantes entre residentes del barrio Los Algarrobos, muchas familias que eligieron radicarse en ese sector de la ciudad en búsqueda de mayor seguridad y tranquilidad. El eventual avance de la Costanera sobre el límite actual del predio plantea dudas respecto a los estándares de resguardo y a la preservación de las condiciones bajo las cuales adquirieron sus propiedades.

De acuerdo a fuentes consultadas, funcionarios del gobierno municipal habrían mantenido conversaciones con la administración del barrio, encabezada por Ronco y con la familia Valinotto, con el objetivo de explorar alternativas y evaluar la viabilidad del proyecto. Hasta el momento no se informó oficialmente sobre definiciones concretas ni sobre la existencia de un proyecto ejecutivo aprobado.
En paralelo, el debate también se traslada al estado actual de otros tramos de la Costanera. El sector comprendido entre el Puente Juan Bautista Bustos y el Puente Carretero presenta signos de abandono, con presencia de microbasurales y escasa intervención municipal. Esa situación no solo impacta en la imagen urbana, sino que también plantea riesgos en materia de seguridad y afecta áreas próximas al Golf Club y a la planta de Nestlé.
En ese contexto, algunos actores consultados señalan que antes de avanzar en una ampliación del paseo costero, resultaría prioritario consolidar y recuperar los espacios ya existentes, dotándolos de infraestructura, iluminación y mantenimiento.
La discusión, en definitiva, abre un escenario que combina planificación urbana, uso del espacio público, intereses privados y la seguridad. La definición final dependerá de estudios técnicos, acuerdos institucionales y del grado de consenso que logre construirse entre el Municipio, los desarrollistas y los vecinos involucrados.
