La interna opositora en Villa María sumó un nuevo capítulo esta semana tras una serie de publicaciones y declaraciones que expusieron diferencias públicas entre dirigentes que, hasta hace poco, compartían espacios y coincidencias políticas.
Desde el espacio Uniendo Villa María, que nuclea al concejal Manuel Sosa y al tribuno de cuentas Maximiliano Romero, se difundieron cuestionamientos que alcanzaron al ex candidato a intendente por el Partido País, Gerardo Centani. La situación derivó en un fuerte cruce que dejó al descubierto una ruptura política que ya venía gestándose.
En una primera instancia, el concejal Manuel Sosa publicó uno de sus habituales videos en redes sociales donde manifestó su rechazo a las entradas de obsequio que el Ejecutivo municipal cursa a autoridades para el Festival Internacional de Peñas. Sosa sostuvo que no corresponde aceptar ese tipo de beneficios y reafirmó su postura crítica hacia la gestión.
Posteriormente, comenzó a circular información en la que se vincula a Gerardo Centani con contratos municipales por un monto superior a los 13 millones de pesos durante la actual administración encabezada por el intendente Eduardo Accastello. Los datos fueron difundidos en el marco de cuestionamientos políticos y habrían sido facilitados por el tribuno de cuentas Maximiliano Romero.

Centani, quien se ha presentado públicamente como opositor al oficialismo, quedó así en el centro de la polémica. Desde distintos sectores se planteó la aparente contradicción entre su posicionamiento político y la existencia de contrataciones millonarias con el municipio.
El conflicto no se limitó a esos señalamientos. En el intercambio de acusaciones, también surgieron cuestionamientos hacia Sosa, Se lo acusa de mantener residencia en Villa Nueva mientras ejerce y percibe su dieta como concejal en Villa María, además de sostener una oposición “mediática ” frente al oficialismo local. En paralelo, a Centani lo señalan como funcional o cercano a la gestión municipal.
La disputa marca un quiebre entre dirigentes que en el pasado compartieron reuniones y actividades bajo un discurso común de oposición. Hoy, ese vínculo parece definitivamente roto. La confrontación recién comienza y promete nuevos capítulos.

Soy un ciudadano que recorri mi ciudad desde mi juventud, jamas vi un político con sillones que lleguen a estar al lado de un niño, un anciano, un enfermo oncologico, si yo lo hago con un grupo territorial de mujeres , sin mirar el frío o calor, a mi ninguna rara de la política me tiran una moneda, solo donaciones y parece cuando alguien se acerca a este flagelo de la miseria, molestan porque aparecen los de los sillones fáciles elegidos por el pueblo y luego Dan sus espaldas al que vive esta crisis, yo me considero una persona que salgo a la calle y los barrios con la frente en alto, no le debo explicaciones a nadie , muchos que dicen ser representantes del pueblo, no ejercen conductas y salen a manchar apellidos, con migo no se metan porque les advierto que nos salgo a buscar, con mi moral nadie juega, que sepan poner bien el nombre de quienes hacen políticas y quienes trabajamos lo social con dignidad.
Uno más zapatra que el otro.