Vecinos de un sector de la ciudad salieron a desmentir públicamente la versión oficial difundida por la Municipalidad, tras la tala no autorizada de árboles en un predio privado, algunos de ellos ubicados en línea de ribera, una zona especialmente protegida por la normativa ambiental.
Aseguran que el comunicado municipal intenta instalar que la intervención respondió a reclamos de seguridad, cuando nadie solicitó la tala de ejemplares.

Según relataron, los vecinos dieron aviso cuando la tala ya se estaba ejecutando, alarmados por la magnitud del daño ambiental. En ese contexto, se comunicaron con Seguridad Ciudadana, área a cargo de Amael Saúl, pero no obtuvieron respuesta ni presencia en el lugar. La misma falta de acción se registró tras notificar al secretario de Ambiente, Marcos Carriazo, quien tampoco intervino para frenar las tareas.
Ante la inacción del Municipio, fueron los propios vecinos quienes realizaron las denuncias correspondientes ante Policía Ambiental de la Provincia, organismo que finalmente intervino, constató la irregularidad y dispuso la detención de la tala por ausencia de permisos. La participación provincial dejó en evidencia que no existió control ni prevención previa por parte del gobierno local.
Desde el barrio La Reserva cuestionaron con dureza el comunicado oficial, al que calificaron como una versión incompleta y funcional al encubrimiento de responsabilidades, y advirtieron que este episodio refleja una vez más la falta de gestión ambiental y de respuestas concretas de la administración del intendente Ignacio Tagni, en un tema sensible que combina ambiente, legalidad y seguridad ciudadana.
