Un reciente informe advierte que las jubilaciones, pensiones y asignaciones de Anses deberían haber sido un 21% superiores a las otorgadas actualmente, debido a la postergación de la actualización de la canasta de consumo utilizada para calcular los haberes.
Según el análisis, la brecha se traduce en una pérdida acumulada de más de $2,4 millones por jubilado, sumando el desfase en la actualización y el congelamiento del bono de $70.000 desde marzo de 2024. Mientras tanto, el haber mínimo más el bono solo cubría una fracción del costo de vida real estimado por la Defensoría de la Tercera Edad.
La crítica apunta al ministro de Economía, Luis Caputo, por mantener la metodología de cálculo de 2004 y retrasar la actualización estadística, mientras los funcionarios del Gabinete duplicaron sus propios salarios. El informe resalta la creciente distancia entre los ingresos de los beneficiarios de la seguridad social y los gastos reales del hogar.
