El vocal del Tribunal de Cuentas de Córdoba, Beltrán Corvalán, cuestionó con dureza el allanamiento realizado en el organismo y sostuvo que el procedimiento tuvo como objetivo enviar un mensaje político.
A través de sus redes sociales, Corvalán señaló que la presencia de policías armados para buscar documentación que ya se encuentra digitalizada y disponible en el propio Gobierno provincial “no es casualidad”, y afirmó que se trata de un intento de intimidación.
En ese sentido, remarcó que el Tribunal de Cuentas cumple el rol de contrapeso institucional y que sus integrantes fueron elegidos por el voto popular para ejercer tareas de control. “Si eso incomoda, el problema no es nuestro”, expresó.
Finalmente, aseguró que no se dejarán amedrentar y que continuarán cumpliendo con su función de control y fiscalización del uso de los recursos públicos.
