Lo de Accastello en Villa María parece un caso perdido. Mientras impone un impuestazo de casi 400% a los contribuyentes, justificando la crisis financiera del municipio por la supuesta herencia de la gestión peronista de Martín Gill, simultáneamente realiza ostentosos gastos en publicidad oficial, destinando fondos a medios externos a la ciudad. Dinero que se va y no vuelve, ni se traduce en beneficios concretos para los vecinos.
En sus últimas apariciones públicas, el intendente culpó al gobierno nacional de Javier Milei por la crisis que atraviesa el municipio en áreas sensibles como Obras Públicas, Salud y Vivienda. Pero la pregunta sensata es: ¿Será que “no hay plata”, o el problema es que se malgasta?
Desde Soy Villa Nueva pusimos bajo la lupa los desembolsos de Accastello a Radiodifusora del Centro S.A., conocida como Cadena 3, en concepto de pauta publicitaria.
En poco más de un año y medio, el municipio destinó más de $65.450.000 a esta emisora, sin contar lo que se le paga, mes a mes, a los corresponsales locales, quienes se dedican exclusivamente a darle cobertura a la gestión Accastello y nula a cualquier voz critica.
Esto equivale a un gasto mensual de alrededor de 6 millones de pesos, mientras que se recortan recursos en áreas sensibles y se ajusta descaradamente a los emprendedores locales, que no gozan de la misma consideración.
Resulta paradójico que una gestión que denuncia la falta de fondos públicos mantenga gastos tan obscenos en comunicación, destinando recursos millonarios a un medio que, en el pasado, cuestionaba casi a diario a Accastello por su pertenencia al kirchnerismo y por denuncias de presunta corrupción vinculadas a su gestión en el Ente Intermunicipal de Desarrollo Regional de Córdoba (Ex Eninder, actual EnRed).
Sin embargo, desde que volvió a la intendencia y comenzó a transferir importantes sumas de dinero en pauta oficial, aquel tono crítico desapareció, dando lugar a una cobertura mucho más complaciente, a un alto costo para los villamarienses.
