La legisladora provincial Verónica Navarro Alegre, esposa del intendente de Villa María, Eduardo Accastello, salió a anunciar 47 viviendas sociales para ocho localidades del departamento San Martín. Todo muy lindo, salvo por un detalle: Villa María y Villa Nueva quedaron afuera del reparto.
La Playosa recibirá 10 viviendas; La Palestina y Tío Pujio, 7 cada una. El resto también tendrá las suyas. Pero para las dos ciudades más pobladas de la región, y con déficit habitacional, por ahora, ninguna.
Y el asunto tiene su gracia. Accastello prometió 2.000 viviendas durante la campaña y, a dos años de su gestión, la cuenta de las construidas sigue en cero, pese a los cientos de millones transferidos al Instituto Municipal de la Vivienda.
Navarro Alegre aparece con anuncios para localidades más chicas, mientras en Villa María la promesa de la casa propia sigue esperando.
Anunciar viviendas es fácil. Lo difícil es construirlas.
