El Dr. José Naselli solía definir a los entes municipales como “agujeros negros” de la política, diseñados para eludir controles del Tribunal de Cuentas sobre el dinero público.
El intendente Eduardo Accastello creó varios entes durante sus sucesivos mandatos. Uno de los más importantes es el Ente Autárquico Instituto Municipal de la Vivienda, a cargo de Ángel Quaglia, al que le asignó para 2026 un presupuesto de aproximadamente $1.266 millones.
Durante 2025 y 2026, el Municipio realizó pagos documentados al Instituto por más de $344 millones.
¿El resultado?
No aparece, al menos públicamente, una sola vivienda entregada durante ese período que permita explicar semejante movimiento de fondos.
En octubre de 2025, Accastello anunció que el Instituto desarrollaría más de 650 lotes del Procrear y que serían puestos a la venta con un plan especial de pago.
Hasta ahora, el anuncio sigue esperando su correlato visible.
Después aparece el capítulo Procrear.
El propio Accastello informó que el Municipio adquirió las mejoras existentes del edificio ubicado junto a la Terminal, por una tasación cercana a $870 millones, pagaderos en 12 cuotas, y que se evalúa una articulación público-privada para terminarlo.
Según trascendió, participaría una importante constructora local. Pero hay un dato que cambia el enfoque: el proyecto no apunta a viviendas sociales, sino a departamentos de categoría, lejos del alcance de buena parte de los trabajadores.
Y ahí aparece la verdadera discusión…
El Estado municipal anuncia viviendas, administra un ente autárquico, recibe cientos de millones y compra edificios inconclusos. Pero la cuestión elemental sigue siendo una: ¿cuántas viviendas concretas llegaron a las familias villamarienses?
El problema no es solamente cuánto dinero entra al Instituto.
Es qué se hace con ese dinero, cuánto se destina efectivamente a vivienda, y quiénes serán finalmente los beneficiarios.
Si el resultado termina siendo la venta de lotes y departamentos de categoría mediante esquemas con privados, habrá que preguntarse si aquello que fue presentado como una política habitacional terminó convertido en otra cosa.
El Instituto Municipal de la Vivienda: ¿está construyendo viviendas para trabajadores o armando negocios inmobiliarios con dinero público?
