Este miércoles, la Municipalidad de Villa María salió con todo a las calles para “cazar” a los trabajadores que conducen vehículos de aplicaciones como Uber, Didi o Cabify. Según publicó el medio Aquí Las Noticias, el municipio está aplicando estrictamente la orden de impedir que estas plataformas operen en la ciudad por no estar habilitadas oficialmente.
Durante la jornada se realizaron numerosos controles —especialmente en la zona de la Terminal de Ómnibus— y al menos cinco autos fueron secuestrados, según trascendidos. Los operativos, lejos de buscar una solución dialogada, muestran una actitud de persecución hacia quienes simplemente intentan ganarse el sustento diario en un contexto económico desesperante.

Mientras cientos de vecinos recurren a estas apps por sus tarifas accesibles y la falta de opciones de transporte público, el intendente Eduardo Accastello parece decidido a castigar a quienes ofrecen un servicio útil y necesario. Una medida que golpea a los trabajadores más vulnerables y deja a los usuarios sin alternativas, en nombre de una legalidad que solo parece aplicarse con rigor cuando se trata de los que menos tienen.

Acastello corrupto parece Infran de Formosa cuando la va a pagar?