El Gobierno nacional confirmó que el bono extraordinario para jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo continuará congelado en $70.000 durante el mes de febrero, pese a una inflación acumulada cercana al 180% desde la última actualización, registrada en marzo de 2024.
La decisión fue oficializada a través del Decreto 65/2026 y se enmarca en la política de ajuste fiscal del Ejecutivo. Sin embargo, el impacto recae con mayor fuerza sobre los jubilados de menores ingresos, que ven deteriorarse de manera sostenida su poder adquisitivo.
Con el incremento del 2,84% correspondiente a la inflación de diciembre, la jubilación mínima pasará a $359.219,42. Al sumarse el bono sin actualización, el ingreso total alcanzará los $429.219,42, lo que representa un aumento real inferior al ajuste general.
En contraste, quienes perciben haberes superiores a la mínima recibirán el incremento completo, profundizando la desigualdad dentro del sistema previsional. Desde distintos sectores advierten que, sin una actualización del refuerzo, el bono pierde eficacia en un contexto de subas constantes en alimentos, medicamentos y servicios básicos.
