Un nuevo episodio de criminalización de la pobreza tuvo lugar en la ciudad de Córdoba, donde un hombre mayor que se desempeñaba como cuidacoches fue detenido en Nueva Córdoba tras resistirse a un control policial, pese a no haber cometido delito alguno.
El procedimiento se desarrolló durante la madrugada de este jueves en calle Rondeau al 100, y culminó con el traslado del trabajador informal a disposición de la Justicia. Como “resultado” del operativo, la Policía de Córdoba informó el secuestro de un chaleco refractario y otros elementos de trabajo.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, la detención se inscribe en una política sistemática de persecución impulsada por el gobierno provincial de Martín Llaryora, que avanza contra los llamados “naranjitas” sin distinguir entre quienes cometen delitos y quienes simplemente buscan subsistir en el espacio público.
Mientras los grandes problemas de inseguridad continúan sin resolverse, el Estado parece elegir como blanco fácil a los sectores más vulnerables, profundizando un enfoque punitivo que estigmatiza el trabajo informal y convierte la pobreza en una falta.

Como siempre el delincuente afuera el honesto encenrado y como el gobierno está lleno de delincuentes 😡 no saben distinguir toda xq ellos son peor