La decisión de la fiscal Juliana Companys de otorgar prisión domiciliaria a Rodrigo Santi, imputado por abuso sexual simple, abuso sexual con acceso carnal, tenencia de pornografía infantil y corrupción de menores, generó alarma social y severos cuestionamientos en Villa María.
Santi permanece detenido desde hace más de un año y en diciembre pasado confesó los hechos, solicitando un juicio abreviado inicial. El 19 de diciembre de 2025, su defensa solicitó la domiciliaria apoyándose en un informe psicológico privado, elaborado por el psicólogo Pedro Rodríguez, sin que mediara pericia oficial ordenada por la Justicia. En base a ese único elemento, y en un plazo de apenas tres días, la Fiscalía resolvió conceder el beneficio.
A esto se suma una grave denuncia procesal: la querella, que representa a la madre de una de las víctimas, sostuvo que la Fiscalía limitó el acceso al expediente, impidiendo conocer el pedido y formular una oposición antes de que la resolución quedara firme.
Desde el 22 de diciembre, Santi cumple la prisión domiciliaria en un departamento de calle Mendoza al 400, entre bulevar Cárcano y Rivadavia, en barrio Centro Sur. Vecinos de Centro Sur y General Paz expresaron estar asustados y profundamente preocupados, especialmente por la cercanía con niños y adolescentes.
La medida, sustentada en un informe de carácter privado y sin el respaldo de una pericia oficial, desato la polemica. Si la Justicia contempló el impacto emocional que la detención habría generado en el acusado —al punto de considerar un cuadro depresivo que padecen miles de presos, como atenuante—, resulta legítimo preguntarse por qué no se ponderó con el mismo énfasis el daño emocional y psicológico profundo, persistente y muchas veces irreversible que cargan las víctimas de estos delitos aberrantes.

Habría que ver cómo son las pruebas que confirman la culpabilidad. En el juicio abreviado tiene que declararse culpable para obtener algún beneficio. Lo he sufrido en carne propia . No siempre las acusaciones son reales.Mi hijo perdió todo por calumnias sin fundamento