A casi 15 meses de haber asumido la intendencia de Villa Nueva, el gobierno del intendente Ignacio Tagni, puede exhibir un logro que no es menor en estos tiempos. No acumula denuncias por corrupción por parte de la oposición legislativa que tiene como protagonista a los concejales: Guillermo Aiassa, Ángelo Valenzano y Gisela Zannini. En tanto que en el Tribunal de Cuentas: Adriana Allasia de Cavagnero, representa a la oposición.
Sin embargo, esta aparente transparencia choca con un obstáculo cada vez más evidente para los vecinos: el acceso a la información pública, sigue siendo un laberinto sin salida, y las cuentas municipales son, en la práctica, un secreto de Estado.
La oposición, alineada con el tridente peronista de Guillermo Cavagnero, Marcelo Frossasco y Natalio Graglia, ha optado por un perfil bajo. No hubo grandes escándalos ni exposiciones mediáticas que pusieran bajo la lupa la gestión Tagni. El único punto en el que se levantaron voces críticas, fue el fuerte aumento de las tasas municipales.
En ese terreno, el concejal Guillermo Aiassa, ex secretario de Gobierno de Graglia, fue uno de los principales cuestionadores, aunque su discurso se apoyó en cifras inexactas. Mientras sostenía que el aumento alcanzó un 390%.
Más allá del tarifazo, los mayores desaciertos del gobierno de Tagni, no han sido expuestos por la oposición, sino por los propios vecinos a través de las redes sociales. Y encontraron eco en un improvisado medio local, manejado desde el Panal de Gobierno, por un estrecho colaborador de Graglia.
La pregunta es inevitable: ¿Villa Nueva es una ciudad libre de corrupción o la oposición no denuncia, esperando que el tiempo diluya la tan anunciada auditoría sobre el pasado?
Varios dirigentes de la gestión de Natalio Graglia, con abultados patrimonios, aún deben explicar cómo construyeron semejantes fortunas con sueldos municipales. Ampliaremos…