La planta de Nestlé ubicada en la ciudad de Villa Nueva, cerrará sus operaciones durante el mes de marzo, período en el cual todos sus trabajadores deberán tomar vacaciones obligatorias.
Según trascendió, que la empresa tomó esta decisión debido a un excedente de stock y aprovechará la inactividad para realizar tareas de mantenimiento en la fábrica. Sin embargo, la medida genera malestar entre los empleados, quienes no pudieron elegir el período de sus vacaciones, viéndose obligados a adaptarse a la disposición de la compañía.
Hasta el momento, no se han anunciado despidos ni cambios en la estructura laboral, aunque la situación genera incertidumbre entre los trabajadores.