Desde Soy Villa Nueva, informamos sobre un trágico accidente que conmociono a la comunidad. El martes 16 de enero, a las 22 horas, sucedió una impactante colisión en Ruta 158 que dejó a dos caballos gravemente heridos, mientras otro perdió la vida de manera instantánea, a escasos metros del Puente Andino.
Las víctimas de este lamentable incidente fueron un Zaíno Colorado, que falleció al ser impactado por un camión de carga pesada, y un caballo Tostado de aproximadamente 2 años que luchó por su vida hasta pasadas las 00:40, momento en el que fue eutanasiado debido a la falta de instalaciones municipales para su rehabilitación.
Sin embargo, la controversia se desató con el tercer caballo, que, tras el impacto, huyó asustado hacia debajo del Puente Andino, lugar donde estos animales trabajaban en la extracción de áridos. La situación generó un conflicto entre un sector importante del colectivo proteccionista y el gobierno municipal.

Lucia Pesce, quien afirmó ser proteccionista enviada por el intendente Ignacio Tagni, encontró al tercer caballo al día siguiente, herido en inmediaciones del Puente Andino. Inmediatamente, dio aviso a las autoridades municipales y a la Fiscalía de Turno en Feria a cargo de la Dra. Juliana Companys para que se le practicara la eutanasia.
El Secretario Pedro Diana aclaró el pasado viernes a Soy Villa Nueva, que la fiscalía no ordenó ninguna diligencia sobre los animales, siendo responsabilidad del municipio y un grupo de proteccionistas, junto a una veterinaria contratada.
El conflicto se intensificó cuando, según integrantes de la Asociación Civil Espacio Animal, Lucia Pesce, en su tarea de dirigir el procedimiento, ordenó a la Policía de la Provincia de Córdoba en una actitud intimidatoria, tomar los datos de Ivan Billalba, quien administró un anestésico de acción rápida al caballo en su sufrimiento. Situación que enfureció a la proteccionista enviada por el gobierno municipal.

Los proteccionistas sostienen que el tercer caballo, encontrado al día siguiente y también eutanasiado, no debía ser sacrificado. Alegan que, aparentemente, no presentaba quebraduras graves y que las heridas podrían haber sido tratadas si se le hubiera brindado una oportunidad.
Este trágico episodio aviva la discusión sobre la necesidad de que el municipio, firme convenios con organizaciones animalistas para la rehabilitación de animales, haciendo de la eutanasia la última opción y no la primera y única como en este caso.