Si hay algo que caracteriza la política de nuestro tiempo, es la incoherencia, entre lo que se dice y se hace. Gregorio Hernández Maqueda, conocido como “Lilito” en la política cordobesa y destacado dirigente de la Coalición Cívica, había protagonizado una ruidosa denuncia por enriquecimiento ilícito contra la Intendenta de Villa Dolores, Gloria Pereyra, en 2019. En aquel momento, expresó su desacuerdo con el acercamiento de Pereyra a Juntos por el Cambio.
Hernández Maqueda visitó Villa Dolores en 2019 para presentar una denuncia contra Gloria Pereyra y su padre, Juan Manuel Pereyra, alegando un enriquecimiento ilícito. Según él, investigando se encontraron con un sorprendente aumento en el patrimonio de los Pereyra, especialmente teniendo en cuenta que sus ingresos provenían solo de la función pública.
Aunque, su denuncia no se limitó a lo legal, ya que también señaló a Pereyra en el ámbito político. Hernández Maqueda afirmó que eran figuras influyentes en la región, habiendo tenido afiliación tanto con el radicalismo como con el Kirchnerismo, e incluso apoyaron a Scioli en su campaña presidencial. Posteriormente, se sumaron a Juntos por el Cambio con el objetivo de acceder a ciertos beneficios y conexiones en el Ministerio.
Sin embargo, los acontecimientos tomaron un rumbo inesperado, como a menudo sucede en la política. La fiscal de Villa Dolores, encargada de investigar la denuncia de Hernández Maqueda, pareció haber dejado el caso en el olvido, lo que en términos políticos y judiciales se conoce como “cajonear” la causa.
En un sorprendente giro de los acontecimientos, este año, durante el polémico cierre de la lista de legisladores de Juntos por el Cambio, Gloria Pereyra se incorporó a la coalición opositora prácticamente en el último momento.
La sorpresa fue que este 10 de octubre, tanto Hernández Maqueda como Pereyra recibieron sus diplomas como legisladores provinciales, posando juntos para la foto, a escasos metros, uniendo fuerzas en el bloque de Juntos por el Cambio en la Legislatura de Córdoba, donde ahora compartirán proyectos y bancada.
Este nuevo capítulo en la política cordobesa demuestra una vez más que la política es un escenario en constante evolución, donde las alianzas y desacuerdos pueden cambiar de un día para otro.